Nunca se como empezar una entrada y siempre empiezo con lo primero que me sale, y luego el resto suele salir solo, seguro que os habéis fijado. Y que a no ser que tenga algo... importante, sobre lo que desahogarme, siempre acabo hablando de lo mismo, la gente que siempre a estado conmigo, o el amor. Son dos cosas que seguro que me daréis la razón cuando os digo que realmente van muy juntas. Siempre que escribo, una vez termino no leo lo que he escrito hasta puede que el día siguiente. Hay veces que lo hago justo después de publicarla, pero pocas... Y lo cierto es que no se que escribo.. es como si todo fluyera y un trocito de mi quedara aquí plasmado. Hay algo que tenéis que saber para sobrevivir en este mundo. Y lo digo yo, que no tengo experiencia en la vida ni mucho menos, soy una enana, me queda mucho por vivir. Lo que quiere decir que no tenéis que hacerme demasiado caso. En la vida, hay cosas malas y cosas buenas. Pero siempre, siempre, las buenas ayudan a que las malas se esfumen poco a poco. Puede que tarde, es cierto. Puede que pienses que solo te pasan cosas malas, que tu vida no podría ser peor. Cuando realmente sabes, que no es así. Cada uno tiene unas cosas que le hacen feliz. Las pequeñas cosas hacen el mundo. A mi, personalmente, provocarle una sonrisa a una de las personas que quiero, me hace sonreír. Pensar que por un momento alguien se ha olvidado de sus cosas, aunque solo unos segundos, para sonreír por mi culpa. Porque realmente esas personas, hacen lo mismo conmigo. Son esas personas que no sabes si han llegado a tu vida por una casualidad, porque el destino lo tiene todo planeado o porque... no sé. Solo sabes que están ahí, que están a tu lado, que te demuestran que te quieren, que te sacan la sonrisa más amplia del mundo aún cuando lloras. Son esas personas que sabes que no se van a ir. Que aunque ellos estén aquí en esta pequeña ciudad en la que vivo y yo me vaya a vivir a la otra punta del mundo, en el momento en el que puedan yo voy a ir allí y ellos a donde yo esté, y no se olvidarán de mi, ni yo de ellos. Tienen un hueco más grande del que yo pensaba en mi corazón. Mi corazón no es mío, es vuestro. Solamente vuestro. Pero tened cuidado chicos, pone frágil, puede romperse. Aunque se que me tratáis con mucho más amor del que merezco, que hacéis cada cosa por mi que me dan ganas de... no sé, si de mataros por idiotas, o de abrazaros o de que. Escuchadme chicos, atentamente. Mis pequeñas, son ya... casi cinco años con vosotras que se han pasado en un suspiro. He dicho ya tantas cosas de vosotras que pf que queréis que os diga enanas. Estoy aquí para lo que sea, ya lo sabéis, os lo demuestro siempre que haga falta, siempre que me necesitéis igual que vosotras habéis estado ahí para mi, pase lo que pase. Pablo, vas incluido ahí, bien lo sabes! No se que haría si me faltaseis, estaría perdida, no sabría ni pensar. Os amo pequeñas. Alonso... No entiendo como ha habido un cambio tan radical de conocernos de vista a... no se, eres como un hermano mayor, me explico? Siempre estás ahí para protegerme, siempre me das ánimos cuando los necesito, tus abrazos son una de las cosas más dulces que existen. No me gusta verte deprimido o mal, ya lo sabes, por eso intento sacarte una sonrisa siempre que puedo. Has echo que de alguna manera confíe en ti desde el primer momento... y eso para mi es importante... aunque tenga que soportar un par de cosquillas de vez en cuando! Viau, aún no lo sabes, pero te veré mañana. Te debo un abrazo enooooooooorme gordo! Ya sabes tú bien por que. No tengo mucho que decirte lo cierto... porque realmente te digo todo lo que pienso de ti. todos los días te digo que me tienes ahí para lo que sea y te hago de Celestinita y te paso fotitos. No se que harías sin mi, aiiiish... calamidad!
No me voy a olvidar de ti, mi vida. En las dos últimas entradas ya te he escrito buf, no sé, miles de cosas supongo. Lo cierto es que puede que me repita un poco en las cosas que te digo. pero lo siento, me gusta. Me gusta decirte que tus besos, mi adicción, mi mejor poesía. Que tu mirada provoca en mi una sensación de escalofrío como los helados en invierno. Que cuando me abrazas, deseo con todas mis ganas que se acabe el mundo para poder pasarme la vida ahí, junto a ti. Que si a los chicos los quiero, imagínate a ti, que eres mi razón de vivir más grande! Que cuando todavía no te has ido ya echo tanto de menos, que no puedo dejarte ir, no puedo soltarte! Y que cuando subes tus escaleras, siempre estoy un rato en el portal, con anhelo de ti, esperando a que vuelvas. Acostarme en la cama oliendo a ti hace que incluso parezca que estás conmigo y esa sensación... Es la mejor del mundo cuando tu no estás a mi lado. Te quiero, y lo repetiré mil veces más.

Dicen que la mente solo escoge recordar lo mas importante. La mía, ahora y siempre, os ha escogido a vosotros.