Quizá deberíamos dejar de planear, y empezar a volar un rato

Te prometo un siempre.

Mi vida era como una noche sin luna antes de encontrarte, muy oscura, pero al menos había estrellas, puntos de luz y motivaciones... Y entonces tú cruzaste mi cielo como un meteoro. De pronto, se encendió todo, todo estuvo lleno de brillantez y belleza. Cuando tú te fuiste, cuando el meteoro desapareció por el horizonte, todo se volvió negro. No había cambiado nada, pero mis ojos habían quedado cegados por la luz. Ya no podía ver las estrellas. Y nada tenía sentido
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martes, 30 de septiembre de 2014

A un olmo seco.

Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido

¡El olmo centenario de la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.

No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.

Ejército de hormigas en hilera
van trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas. 

Antes que te derribe, olmo del Duero, 
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas en alguna misera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje 
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.

Hemicraneal.

'Deja que la lluvia acaricie tus párpados. Que la humedad se clave en tu sien. Deja que esta noche tus pies anden descalzos, no los pares si empiezan a correr. Deja que el deseo por una vez se cumpla. Deja que el silencio te susurré otra vez. Deja que tu ausencia en una depresión se hunda. Deja que el niño que llevas dentro vuelva a nacer. Deja que la gente pase a ambos lados sin tocarte. Que el neón de la noche se clave en tu piel. Deja que esa duda que hay en tu mente no pregunte y que no se clave, que ni si quiera hable y que se muera solo por esta vez. Deja que los coches te salpiquen cuando pasen. Que mojen tu risa con su puta prisa, antes de morder esa manzana envenenada por un jodido martes. Que se pregunten que haces en la calle, que no se den cuenta de ese detalle. 

¡Que esto es un paseo! Como los de antes en que nadie se busca, nadie quiere encontrarse. Que todo se vuelca en un vaso vacío, que no hay mas nostalgia que la de perderse. Si duele un recuerdo, te cura el olvido, si duele la cabeza con hemicraneal barrio, si buscas ayuda, chungo esta noche estoy solo conmigo.'

domingo, 28 de septiembre de 2014

Aprendiz.

'Dices que te estoy haciendo daño, que con el paso de los años me estoy haciendo más cruel. Nunca creí que te vería remendando mis heridas con jirones de tu piel. De ti aprendió mi corazón, no me reprochas que no sepa darte amor. Me has enseñado tú, tu has sido mi maestro para hacer sufrir. Si alguna vez fui mala, lo aprendí de ti. No digas que no entiendes cómo puedo ser así, si te estoy haciendo daño, lo aprendí de ti. Me has enseñado tú, maldigo mi inocencia, te maldigo a ti. Maldito el maestro y maldita la aprendiz, maldigo lo que amo y te lo debo a ti.'

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Vivir o revivir.

He estado releyendo alguna de mis entradas hasta hace un par de minutos, y la verdad es que me he dado cuenta de un par de cosas. 
Para empezar, que siento con mucha fuerza. Que las palabras que escribo muchas veces no consiguen transmitir todo lo que deseo porque realmente no puedo transmitir más de lo que lo hago en mis palabras y no sabría de que otra forma hacerlo. Que cuando digo te quiero a una persona no es solamente porque la quiera, hay muchas cosas encerradas detrás de esas palabras que esa persona tardará mucho en saber si las sabe. 
Me he dado cuenta también de que tengo un poco de miedo a la vida, a que las cosas me vayan bien. Tengo muchas entradas diciendo que va a pasar algo malo, que las cosas van demasiado bien. Y casualmente después de esas entradas es cuando han venido etapas en las que lo he pasado realmente mal. Y relacionado con esto, me he dado cuenta también de que a pesar de que este sea una de mis formas favoritas de desahogo, el escribir en este blog, es lo que menos me apetece cuando estoy muy mal. Las épocas en las que he estado mal normalmente no he escrito nada, si no que generalmente lo que hice fue esperar un tiempo a que todo se asentara un poco, y luego volver, todavía decaída, pero no del todo mal. Quizá sea porque siempre os digo que seáis felices y tengo que daros ejemplo, pero a veces por mucho que uno quiera no puede y lo sé mejor que ninguna otra persona. 
Y no vengo aquí a pregonaros lo mal que lo paso ni mucho menos. Pero al leer mis propias entradas se me ha puesto la piel de gallina. Y me asusta todo lo que la vida puede cambiar de un día para otro. Desde hace ya más de un año echo de menos muchas cosas que no puedo recuperar, y he tenido buenos y malos momentos, como la mayoría de la gente. Eché, y para mi desgracia echo de menos a muchas personas que no voy a poder recuperar o tener el contacto que tenía antes con ellas. Pero dicen que cuando el mundo cierra una puerta, abre una ventana, y a mi a veces me las sigue abriendo. 
Conocí a unas personas maravillosas que me ayudaron cuando lo necesité, aunque realmente no me gusta apoyarme en la gente para salir adelante. Y lo cierto es que de vez en cuando alguien aparece de nuevo para recordarme que las buenas personas existen. Sin embargo hay muchas cosas en las que me cuesta confiar y que antes no me costaba, pero supongo que el pasado marca el presente. 
Si os digo la verdad hay muchas cosas de mi que desearía cambiar. Desearía ser más elocuente, abrirme más a las personas de lo que soy capaz de hacerlo. Me gustaría no querer con tanta fuerza para después no hacerme tanto daño. También no echar de menos tantas cosas ni pensar tanto en el pasado. No ser tan vaga ni desordenada. Ser constante al intentar conseguir mis metas. 
Pero quiero que cuando tengáis un día deprimente como el que yo tengo hoy penséis que sólo es eso, un mal día, no una mala vida. Que por muchas cosas malas que os pasen seguro que hay gente que está peor. Que si os van mal las cosas, no tardarán en venir mejores. Que una vez en el fondo ya solo podéis subir. 
Por último, un consejo. No dejéis marchar lo que queréis. 
Sé feliz con lo que tienes, porque nunca sabes dónde estará tu princesa.

martes, 23 de septiembre de 2014

Inside the word.

Siento haberos abandonado otra vez tanto tiempo chicos... Si me pagaran por cada vez que escribo eso sería rica ya. Pero bueno, que se le va a hacer, no tengo remedio! Sabéis?
El otro día vi algo que realmente me hizo pensar. En una tarde como otra cualquiera me asomé a la ventana de mi salón y en un banco de tantos que se encuentran en la acera de en frente, estaban sentados una pareja de ancianos. Estaban intentando levantarse, pero a pesar de que el hombre tenía un bastón no podían. La gente pasaba por delante y, aunque él intentaba pedir ayuda, la mayoría ni le miraban, por lo que decidí bajar corriendo a ayudarles yo. Sin embargo, cuando llegué abajo, otra pareja de ancianos ya intentaban ayudarlos, con éxito, y volví a subir a mi casa. 
Realmente ver a una pareja de ancianos ayudando a otra me enterneció el corazón. Quizá no solo ayudaron por el hecho de ser buenas personas, quizá también porque entendían lo que estaban pasando y ellos en algún momento también habrían necesitado ayuda. 
Y sobre la gente que pasaba ampliamente sin mirarlos... realmente no se merecen ni que hablen de ellos. Hay mucha gente que no ve más allá de su propio ombligo y es algo que realmente me pone de mal humor. Que haya personas que piensen que son las únicas que tienen problemas cuando realmente ni siquiera los pocos problemas que ellos puedan tener son graves. Muchos ni siquiera se molestan en mirar a su alrededor a ver qué está pasando, y ante desgracias como el hambre en el mundo, el calentamiento global o la cantidad de personas que no tienen hogar, muchas veces por culpa de los bancos y el estado que tienen que vivir en la indigencia, anteponen la crisis. Claro, ¿cómo van a preocuparse de ese tipo de cosas con la que está cayendo? Sin embargo si que hay tiempo para preocuparse de cosas que les atañen a ellos.
Yo no se vosotros, pero al menos una pequeña persona más en el mundo como soy yo, intenta hacer algo por cambiar estas cosas que tanto daño hacen al mundo. Ante todo con esto intento también crear conciencia de que hay mucha gente que necesita ayuda.
Mirad a vuestro alrededor, observad detenidamente el mundo que os rodea. No es del todo una cloaca, también tiene cosas buenas, solo hay que buscarlas. Encontrar las cosas buenas será más fácil para unos que para otros, todo se consigue con la práctica. ¿Estáis realmente contentos con la vida que lleváis? Pensadlo detenidamente. Vivid cada día como si fuera el ultimo, haced lo que queráis, pero respetando y ayudando a los demás. El mundo puede ser mejor de lo que es, y no lo debéis olvidar. 
Y como es digo siempre chicos, sé feliz con lo que tienes porque nunca sabes donde estará tu princesa.

Sed felices!